Inter cambio

fb56a216e9b8fdebd80a6d932bb0fe56

La conversación número mil que tuvimos rozaba la ironía, el olvido y el recuerdo casi melancólico de lo que fuimos y de lo que nunca jamas pudimos ser.

Siempre el tema afloraba y después de un rato ella se callaba. Tuve que aprender a lidiar con el silencio que venia después de hablar de la otra ella, era la versión anterior, un poco menos interesante y predecible, es decir su opuesto de alguna manera. Eran las dos personas que siempre quise tener cerca pero no podía hablar de ellas, sin generar el silencio casi incómodo, reflexivo de la que escuchaba. Se que trataba de disimularlo, y aunque no entiendo bien porque me siento medio perdido cuando me mira a los ojos, siempre sus ojos están vidriosos, como al borde del llanto. Ese día tenia frio e hicimos un intercambio, su suéter por mi pañuelo, ella salía perdiendo, pero le quedaba lindo.

d6ad36d487e5cadc7cd1c62af643f2c9

Siempre volvemos al mismo lugar de antes y nos miramos para ver cuánto crecimos, nos miramos como si estuviéramos descubriendo el secreto más escondido, en el lugar más profundo del alma. Porque siempre volvemos al mismo lugar.

Siempre nos reencontramos… Los de antes y los de ahora en un perfecto equilibrio, casi a punto de cruzarse, casi en el punto donde todo es real. Pero siempre casi.

Porque en el mismo lugar es de donde no pasamos, nadie quiere pasarse del casi. Siempre reconocimos nuestros límites y miedos, nunca lo hablamos porque (aunque probablemente nos hace falta) estamos bien así. Cómodos. Y eso que odiamos la comodidad, pero estar incómodos juntos debe ser algo horrible de experimentar. Así que casi, para siempre, en el mismo lugar.

fd988e02b21fcc51bab87b3a2a91371c

Vos me miras pidiendo, casi como una exigencia moral, casi como un mandamiento, tu propio dogma, que te responda con profundidad, que te hable sobre todo lo que soy y lo que fui, lo que quiero ser, lo que me olvide, en donde me perdí, en donde me encontré… Me pedís que te deje mirar mi alma, que me exponga, que salga, que sienta… A veces, pedís demasiado.

Me preguntaste porque no expreso mis sentimientos, porque parezco frío, porque no te abrazo, o porque me reprimo. Y te respondí lo único que sabia que te iba a callar, lo único que te iba a doler, lo único que no ibas a retrucar:

-me hablas a mi de que reprimo, yo no creo que puedas manejar lo que me pasa si te lo cuento, pero a todo esto, vos nunca te abriste, nunca me dejaste mirarte el alma. Creo que la que reprime aca sos vos. Creo que no importa cuántos abrazos das, sos mas fria que yo. Y hablas de profundidad ajena para no alcanzar la tuya.

988195baa3d07fc3a8526a12f87b5b01

Ahí, me miraste con los ojos desorbitados, casi perdida, mordiendote el labio, como quien busca una respuesta, como quien se queda sin palabras. No encontraste una oración para salvarte del momento en el que mis palabras te lastimaron por ser crueles, reales y directas como flechas.

Yo sabía que me iba a ir y vos no ibas a dejar de pensar en la profundidad, lo trascendental, lo que va más allá. Y de que la jugas.

Todavía no volví, y espero encontrarte con la respuesta. Y un abrazo.

61586575d6717807b01dc1bdaf72b943

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s