Los sueños de A.

Con cuantas personas hablas de duendes como si fuera normal?

Cuantas personas saben que te tirarías en el pasto a mirar las estrellas, porque te parece más divertido que ir a un  boliche?

Cuantas personas saben que tenes un cd de jazz, o tres? Cuantas personas saben que bailas muy mal y no les importa?

Resulta que a Agustín no le importa.

Agustín piensa que cuando tocas un re en la guitarra suena a sol, que por algún motivo místico que ninguno puede explicar, eso te dijo. Y que lo conociste en un lugar donde no pensabas conocer a nadie, y tampoco jugar con una mesa que no era una mesa sino una máquina de coser reciclada-

Agustín sabe que música te gusta, y vos nunca le contaste que música te gustaba.

Un día te dijo que eras como un duende que lo saludaba justo cuando se estaba por ir a dormir, un duende que cantaba. Y quien sabe porque te pareció de lo más normal hablar con este desconocido de que en realidad eras un duende. Pero que no se lo cuente a nadie, había mucha gente que se asustaba con tu realidad de duende, que por ahora solo el sabia.

No tiene mucho sentido cuando lo escribís, pero no podes evitar sonreír, porque en ese momento… tiene sentido.

Lo saludas y le contas las cosas de duendes que haces, como esconder una media, o el control remoto, las llaves o destapar la luna de la sabana de nubes, escuchando algo de blues, editando mal algún video, mirando fotos viejas, o capaz no se lo contaste, capaz lo imagino.

Vos vas y le cantas canciones de cuna cuando él duerme, hasta que te escucha y se despierta, entonces huis por el lugar donde entraste, la ventana.

Te cuenta que hay muchos duendes en su casa, y vos le contas que lo visitas cuando se duerme pero que te da vergüenza quedarte, que no sos un duende normal.

Otra vez esto no tiene sentido… tiene sentido.

Sus duendes le dan besos y él los cuenta, hasta que se duerme, porque lo besan también a la mañana. Vos le contas que no tenes duendes, y él te dice que te va a mandar unos… él tiene muchos.

Tus duendes tienen que sacarte a bailar, un twist o un lento, leer tus cuentos, mirarte dormir, darte besos en la frente. Ah y que coman los intentos de comida que cocinas. Entonces decidís abrir la ventana, pero la abrís de verdad, para que entre alguno, te alegre la vida, te sorprenda un rato.

Pero esto pasa cuando hablas con Agustín, porque el deja volar su imaginación con vos. Es un niño, y vos el duende que le canta canciones de cuna.

Ahora le contas esto a Agustín mientras el mira las estrellas tirado en el paso, en un rato se va a dormir.

En realidad, Agustín no sabe que esto era el quilombo que el transformo en sueño, o el sueño que transformó en quilombo y realidad, o capaz vos sos un duende cuentacuentoscantacancionesdecuna.

Que descanses alegre, esto era un sueño

Anuncios

2 comentarios en “Los sueños de A.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s